login
Inicia sessió

register
Registra't

Petites grans passions

Carta abierta a mi prima Encarna

Querida prima Encarna,

Me dirijo a ti por primera vez. Aún no hemos tenido la oportunidad de conocernos, y tampoco nos hemos comunicado nunca ni por Whatsapp ni por Facebook. No porque sea antipático, créeme: simplemente no me gustan estas moderneces; prefiero el contacto humano, que además muchas veces evita malentendidos.

Pero esta vez siento la necesidad de hacerlo. Estoy seguro de que cuando ayer comentaste un post de mi esposa, tu prima Neus, no lo hiciste con mala intención ni con ánimo de ofender. Es más: no nos has ofendido. Neus y yo tenemos muy claro que los lazos familiares están por encima de las discrepancias políticas.

Sin embargo, tus comentarios me hicieron pensar, y me parecieron un síntoma claro de una gran mayoría de españoles de buena fe que hablan de Catalunya desde el desconocimiento. Con este escrito, sólo quiero ayudarte a entender un poco mejor las cosas. No pretendo convencerte, sólo que tengas otra versión que donde vives no te ofrecen.

En primer lugar comentas: "Sí 48%, No 52%." Hay al menos dos razones para matizar esta afirmación. La primera: es un poco tramposo poner en el saco del No todos los votos que obtuvo Catalunya Sí Que Es Pot (por cierto, por lo que te conozco de referencias, probablemente el partido que habrías votado si vivieras en Catalunya). Porque esta especie de marca catalana de Podemos defiende el derecho a decidir del pueblo catalán. Simplemente, no incluyó la independencia en el programa porque no estaba de acuerdo en la hoja de ruta de Junts pel Sí y la CUP, ya que ingenuamente aún creía que se podía negociar un referéndum pactado con el estado español. Pero muchos de sus dirigentes son independentistas y, probablemente, muchos de sus votantes también. En este sentido, creo que podríamos distinguir entre los votantes de Catalunya Sí Que Es Pot básicamente tres perfiles: el que prioriza el cambio social a la independencia (sin que ello signifique necesariamente que la independencia no le interese), el que quiere la independencia con una fórmula distinta a la propuesta por Junts pel Sí y la CUP y, finalmente, el que no quiere irse de España y confía en que una hipotética (cada vez más) llegada de Podemos a la Moncloa cambie las relaciones entre los dos gobiernos. Por lo tanto, sólo con un referéndum real (que el gobierno español no nos ha permitido hacer de ninguna manera) sabríamos qué porcentage del voto de Catalunya Sí Que Es Pot poner en cada saco.

Segundo matiz, al margen de lo comentado a propósito de Catalunya Sí Que Es Pot: es fácil pensar que los independentistas hacemos trampa. Que dijimos que esto era un plebiscito y que luego contamos escaños en lugar de votos. Pero yo creo que es justo al revés: lo que no puede ser es que el rival decida las reglas del juego (elecciones y no referéndum), pierda el partido y luego se queje de dichas normas. Esto sí que es tramposo, básicamente por una razón: en un referéndum normal, en cualquier debate televisivo habría habido un cara a cara entre un representante del SÍ y un representante del NO. En el juego de unas elecciones, en cambio, en cada debate (quizás te interesó ver el de La Sexta) eran 5 candidaturas contra Junts pel Sí (en el caso de Catalunya Sí Que Es Pot más por ideología anti-Mas que antiindependentista) y la CUP. Cinco contra dos, con lo que ello implica en la distribución del tiempo para exponer argumentos. Es decir: no se pueden pedir resultados propios de un referéndum cuando las condiciones para el debate previo no lo son.

Pero es que, además, hay cosas que estoy convencido de que te horrorizarían tanto como a nosotros si vivieras en Catalunya. ¿Sabías que una organización ultraderechista y franquista se ha dedicado durante la campaña a ir a los asilos a asustar a nuestros ancianos con mentiras sobre el pago de sus pensiones en una Catalunya independiente? ¿Sabías que la diplomacia española ha impedido a catalanes residentes en el extranjero ejercer su derecho a voto porque todos los estudios revelan que ese voto es mayoritariamente independentista? ¿Sabías que ayer se encontraron en un colegio electoral sobres en las mesas que en lugar de estar vacíos contenían ya una papeleta del PP para que si algún despistado no se percataba y votaba otra opción su voto fuera declarado nulo? ¿Os ha llegado que la diplomacia española manipuló la traducción de las declaraciones de un alto mandatario europeo sobre nuestro futuro en la Unión Europea en caso de independencia? ¿Es todo esto decoroso? ¿Es todo esto democrático?

Pues bien, a pesar de todo este juego sucio, un 48% de voto nítidamente independentista. Un exitazo. Y si mis argumentos anteriores no te han parecido suficientes, añado otro: Rajoy tiene mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados con un 44% de los votos. ¿Rajoy está legitimado para gobernar España como le da la gana a él solito con un 44% de los votos y los independentistas no lo están para llevar a cabo su proyecto con el 48%?

Esto nos lleva a tu siguiente comentario: "Y con el 52% que ha dicho que no, qué vais a hacer? ¿Echarles?" Ya he comentado que no todo el 52% ha dicho que no, pero al margen de esto aquí no echamos a nadie. Los líderes independentistas han dejado muy claro que el nuevo país lo vamos a construir entre todos, los independentistas y los que no. Porque somos un solo pueblo. Si hay un argumento (por llamarlo de alguna manera) que me parece irritante y ridículo es que la sociedad catalana está dividida. En una sociedad sana, lo normal es que no todo el mundo piense lo mismo. Pero que no todo el mundo piense lo mismo no significa que nos pasemos el día dándonos mamporros con las banderas (aunque dos ediles impresentables de Barcelona sí lo hicieran bochornosamente en el balcón del ayuntamiento). Simplemente, las diferencias ideológicas se resuelven en las urnas. Y, aunque no lo creáis, ayer las urnas nos dieron la razón (sólo hay que echar una ojeada a la prensa seria europea y mundial para darse cuenta). Pero insisto: el nuevo país será de todos. Los independentistas hemos estado años pidiendo votar. Que todo el mundo pueda votar. Es decir, hemos trabajado para que se pueda expresar todo el mundo; también los que no piensan como nosotros. Les tenemos en cuenta y nos ayudan a ser autocríticos. En otras palabras: el nuevo país que construiremos (con una constitución que será aprobada en referéndum, esta vez sí, de forma inapelable) será más cómodo para aquellos que se sienten españoles que no lo ha sido jamás España para aquellos que no nos lo sentimos. Siempre me he sentido un ciudadano de segunda en España, y seré el primero en no tolerar que nadie (piense lo que piense) se sienta un ciudadano de segunda en la nueva República Catalana. Porque no queremos la independencia para quitarle derechos a nadie, sino para tener más; para tener todos aquellos que España nos niega a todos los catalanes, independentistas o no.

Y es que si vivieras en Catalunya sabrías que la nuestra es una sociedad abierta y tolerante, de acogida, de integración pero no de asimilación. Entendemos que hay mil maneras de ser catalán, y nos gusta que así sea. España sólo acepta una forma de ser español, y como no nos gusta por eso nos vamos. España debería preguntarse cómo es posible que personas que han nacido en su seno, como mi padre, la sientan tan lejana mientras que en Catalunya miles de personas que han nacido fuera de ella la sientan como propia y compartan su lucha.

No me malinterpretes. Estoy hablando todo el tiempo de España como institución, como gobierno, como estado. Hablo de sus gobernantes, no de sus ciudadanos. Y no pretendo decir que seamos perfectos, sólo que no somos tan malos como nos pintan todos los medios españoles. Muchas veces me he puesto en vuestro lugar, y os he comprendido. Debéis pensar qué tenéis de tan malo que no queramos formar parte de vosotros. Debéis pensar que nos creemos mejores que los demás. No se trata de eso: simplemente, no nos sentimos a gusto con el trato que nos da el estado, y elegimos libremente marcharnos.

Pero, y esto me lleva a tu tercer comentario, no queremos que para ver a su familia nadie necesite pasaporte. Para poder vernos y darnos un abrazo, los kilómetros que nos separan son los mismos hoy que ayer o mañana. Y tienes razón en tu interpretación de Kavafis: lo importante es el viaje en sí. Hoy hablo contigo para hablarle a toda España, pero también para hablarme a mí mismo. Para recuperarme de una cierta decepción (esperaba que aún fuéramos muchísimos más, lo reconozco) y decirme que sí, que lo importante es el viaje en sí. Y que tal vez con los resultados de ayer el viaje aún será un poquito más largo, pero no me importa. En el viaje he aprendido mucho: he aprendido que el sentimiento independentista no es una cuestión de banderas, ni de lenguas, ni siquiera de identidades. Es una cuestión de dignidad. Y probablemente en lo que queda de trayecto todavía aprenderé más, por lo que mi prisa es relativa. Pero fíjate bien en otra cosa que también dice el poema: hay que tener siempre la idea de Ítaca presente. Porque sin el objetivo, no hay viaje. El objetivo existe, y lo vamos a alcanzar. Más tarde o más temprano, más jóvenes o más viejos, a buen seguro más sabios. Pero lo vamos a alcanzar.

Con todo el amor y el cariño que España nunca nos ha dado,

Tu primo David

Comentaris (4)28-09-2015 23:38:51

Futbol: Barça 2 - Las Palmas 1; i cinema: "Irrational man"

Avui és difícil dir alguna cosa substancial del partit del Barça. I ho és perquè, més enllà que ha tornat a ser el típic entrepà de sorra de les quatre de la tarda, ha quedat eclipsat per la notícia que el país acaba de perdre per una bona temporada una de les seves principals estructures d'estat: Leo Messi. Dos mesos, i més tan a principi de temporada, no haurien de ser una tragèdia, més enllà que els títols es guanyen al maig però es poden començar a perdre a l'octubre. A més, fa un parell d'anys Messi també va estar una bona colla de setmanes lesionat i el rendiment de l'equip se'n va ressentir dignament. El problema, però, és que ara mateix no hi havia pla B. Dit d'una altra manera, el mal el tindríem gairebé igual si els perjudicats haguessin estat Neymar o Suárez. Perquè és evident que, un cop confirmat l'adéu de Pedro, el pla B si al trident li'n passava alguna era Rafinha. Amb el brasiler fora de combat, però, només queden Munir i Sandro, que apunten maneres però que encara estan verds. A partir d'aquí, què cal fer a partir d'ara? Luis Enrique té dues opcions: començar a fer invents (qui podria ser el tercer atacant? Iniesta? Roberto? Adriano? Alves?) o donar confiança als joves (en especial a Munir, per posició natural de l'absent). És evident que hi haurà rotacions i segurament veurem de tot, però no és menys cert que el proper partit és de Champions i és vital perquè es juga a casa després de no haver guanyat el primer, de manera que sembla bastant clar que Luis Enrique farà jugar el millor equip possible... dintre del que té disponible. I, en aquest sentit, jo ho tindria clar: posaria Munir. Si no el fas jugar ni amb totes aquestes baixes, la seva moral pot ensorrar-se definitivament. Si el poses al titular, li estàs donant un missatge en positiu: "nano, jo et volia com a refresc esporàdic del trident, però la cosa se'ns ha complicat i et necessitem. No tinguis pressió, són els dos monstres que t'acompanyen els que tenen la responsabilitat de treure'ns les castanyes del foc. Tu simplement treballa, ajuda'ns i gaudeix del moment." En fi, això és el que jo faria. Dimarts sortirem de dubtes. Mentrestant, sí que em sembla evident que durant els propers mesos no podem demanar a l'equip que es llueixi. Només li podem demanar que treballi, que serri les dents i que sobrevisqui fins a l'arribada dels efectius necessaris. Fa un parell de setmanes comentava que l'equip va tenir un molt bon rendiment al Calderón fins que va poder entrar Messi a rematar la feina. En certa manera, ara es tractaria de fer el mateix a gran escala: fer el cor fort i aguantar, de manera que quan l'argentí torni el vaixell continuï dret i ell pugui rematar la feina.

Completem la tarda anant a veure l'última d'en Woody Allen, "Irrational man". Coincideixo amb la crítica Imma Merino a assenyalar que en el cinema del novaiorquès hi ha constants que es repeteixen. I coincideixo també en el fet de no valorar-ho negativament. Es podria dir que veure una pel·lícula d'Allen és com xerrar amb un vell amic: sempre t'explica les mateixes coses, però sempre t'ho passes bé. A més, per molt que alguns s'entossudeixin a menysprear el seu cinema dels últims anys, de tant en tant és capaç d'introduir nous passos de rosca a les seves velles obsessions, i el resultat són un seguit de preguntes incòmodes que interpel·len l'espectador i l'obliguen a pensar, i això ja és més del que ofereix la majoria del cinema contemporani. D'altra banda, en aquest cas "Irrational man" sembla escrita amb voluntat recopiladora, ja que personalment hi he detectat almenys cinc de les seves constants. I atenció perquè tot el que ve és spoiler total.

Primera constant: les turbulències del desig amorós. El plantejament inicial d'un home entre dues amants d'edats molt diferents ens porta inevitablement el record de "Manhattan", però el cas és que la filmografia de Woody Allen és plena de personatges que dubten sobre cap on dirigir els seus sentiments i, sobretot, que sovint els interpreten malament. A "Irrational man" trobem dues dones que confonen clarament els seus sentiments. La professora s'aferra al protagonista (extraordinari, com sempre, Joaquin Phoenix) i seria capaç de perdonar-li tot, però en realitat simplement l'utilitza per escapar-se de la realitat tediosa del seu matrimoni. L'alumna (la prodigiosa, també com sempre, Emma Stone) confon la fascinació intel·lectual que sent pel professor amb amor. Per això, quan aquest porta a la pràctica una de les seves excèntriques teories, ella en fuig cames ajudeu-me i torna al refugi segur del seu xicot.

Això ens porta a la segona constant: el pas de la teoria a la pràctica, amb "Bales sobre Broadway" com a pel·lícula paradigmàtica. Woody Allen és conscient que és un intel·lectual, i en fa autocrítica. "Bales sobre Broadway" s'obre amb un pla seqüència que dóna voltes al voltant dels molt cultes tertulians d'un sopar que elaboren la següent teoria: si un edifici s'estigués cremant i només hi hagués temps de salvar una cosa, seria preferible salvar un quadre d'un artista de renom que una vida humana, ja que l'art és el més important. Quan finalment un gàngster assassina una actriu perquè la seva pèssima actuació està destrossant l'obra de teatre que ha escrit, però, tots s'horroritzen. El gàngster no ha fet res més que fer el que ells deien: prioritzar l'art per davant d'una vida humana. Però, com diu el professor protagonista d'"Irrational man", una cosa és la teoria filosòfica abstracta i una altra la complexitat de la vida real. Malgrat això, és justament quan ell gosa portar fins a un extrem radical la seva concepció de l'ètica que comença a trobar-se a gust amb ell mateix. Com a contrapartida, però, quan l'alumna descobreixi el seu secret toparà amb la seva incomprensió, de conseqüències tràgiques. No és un tema menor la qüestió de la posada en pràctica de les teories: no oblidem que a la referencial novel·la de Dostoievski, Raskolnikov decideix matar una dona gran només per demostrar-se com de senzill és eliminar una persona.

Naturalment, amb Dostoievski arribem a la tercera constant: la reflexió moral al voltant de l'assassinat. Tal com demostra a "Delictes i faltes" i "Match point", Allen és un ateu que arriba a la conclusió que, en absència de Déu, els crims poden tenir perfecta impunitat. Només has de passar comptes amb els teus remordiments, cosa que no aconsegueix el Colin Farrell de "Cassandra's dream", i una vegada això passa i veus que la policia no et segueix la pista la vida continua amb absoluta normalitat. De fet, tota la psicologia torturada de Raskolnikov després del crim respon més a la por de ser enxampat que no pas al remordiment, de tal manera que s'arriba a la paradoxa final d'haver-se d'entregar per posar fi a l'angoixa causada per la por que el descobreixin. Curiosament, però, aquí Allen capgira la situació i la consciència de l'assassinat resulta alliberadora. El protagonista se sent viu perquè ha actuat en comptes de pensar. Ha fet del món un lloc una mica millor perquè ha eliminat una mala persona. La pregunta és incòmoda: ens hem d'alegrar de la mort d'una mala persona? Dit d'una altra manera: tota vida humana té valor pel simple fet de ser-ho? El César d'"El amanecer del planeta de los simios" ho acaba tenint clar: la vida del proïsme només té valor si aquest n'és digne. És un debat entre la moral i l'ètica. La moral és un codi de valors convencional que et dicta com has de comportar-te de manera global, i des d'aquest punt de vista seria evident que matar no està bé. L'ètica, en canvi, és l'aplicació del que es considera correcte en cada situació pràctica concreta. La discussió entre els personatges d'Emma Stone i Joaquin Phoenix personalitza aquest conflicte des del moment que ella fa un plantejament estrictament moral de la situació. El problema és que, a partir d'aquí, el comportament del professor comença a anar a la deriva i ja no hi ha dubtes que fa mal fet: decideix permetre que un innocent pagui els plats trencats i assassinar l'alumna perquè no xerri. S'ha produït la paradoxa que ha tornat a sentir-se viu per haver actuat d'acord amb el seu sentit de l'ètica, però que justament el retorn d'aquestes ganes de viure provoca que comenci a actuar per instint egoista de supervivència.

I, arribats a aquest punt, apareix en escena la quarta constant: el paper de l'atzar. En un món sense Déu, estem a la seva mercè. Allen suggereix que no existeix la justícia, ni la divina ni la humana, i que som la suma de l'atzar i les nostres decisions. A "Match point" juga de manera deliciosa amb la metàfora de la pilota de tennis capriciosa a l'hora de decidir si passarà o no a l'altra banda de la xarxa després de tocar la cinta. Al protagonista de "Match point" li surt cara i al d'"Irrational man" creu, i tot per l'atzar. Seria un error, em sembla, interpretar la decisió d'Allen sobre qui acaba morint a l'escena de l'ascensor com una forma de judici moral. Com a la vida, decideix l'atzar. I l'atzar no jutja.

Finalment, el protagonista d'"Irrational man" es fica en tot aquest embolic a causa de la cinquena constant, novament provocada per la consciència que Déu ha mort: la recerca de sentit. Un cop has assumit la impossibilitat de l'existència d'un ésser superior, desapareix la por a les conseqüències dels teus actes. Però la llibertat pot ser angoixant, perquè... Quin sentit té la nostra vida si som un bocí insignificant i passatger de la història de l'univers? Com omplir de sentit aquest full en blanc que ens han donat? Crec que és a "Hannah i les seves germanes" que el protagonista troba sentit en el cinema dels germans Marx. I és que l'art, la possibilitat que ens dóna de reflexionar sobre el món i buscar les claus per intentar interpretar-lo, és un gran proporcionador de sentit. Les pel·lícules de Woody Allen, per tant, també.

Comentaris (5)27-09-2015 02:56:29

Futbol: Celta 4 - Barça 1

Hi ha dies que hauria estat millor no llevar-se del llit. Perquè t'adones que, facis el que facis i intentis el que intentis, tot et surt malament. Això és el que li va passar ahir al Barça. Res, absolutament res, li va sortir bé. Va fer un partit desastrós, i cada vegada que malgrat tot semblava que podria reenganxar-s'hi acabava rebent una nova patacada, en forma d'ocasió fallada o contra letal rival.

Però seria injust dir que ahir el Barça no va tenir sort. Com també seria injust dir que el Celta només va aprofitar-se a la contra de les seves errades. La sort a vegades és justa i es porta bé amb qui s'ho mereix, i ahir el Celta s'ho va merèixer de sobres. Va fer un partidàs; amb un joc vistós i alegre, ofensiu, sense pors i sense manies. Va voler jugar sempre a l'atac, encara que això impliqués riscos i el Barça trobés molts espais les poques vegades que aconseguia tenir la pilota a terreny rival. El Celta, per tant, va dibuixar un escenari d'intercanvi de cops, situació que al Barça de la temporada passada no li sabia greu ja que acostumava a fer-se fort a totes dues àrees. Ahir, però, va ser just a l'inrevés, i tota la contundència que li va faltar al Barça li va sobrar al Celta. El peix petit va menjar-se el gros de manera absolutament merescuda. El va superar tàcticament, tècnicament (!), en esperit i en tot el que fes falta. I, com que sé que de tant en tant visita aquest blog un celtista manifest, li dedico la següent anada d'olla: ahir vaig arribar a dir que potser ens penediríem més del que ens pensàvem d'aquest resultat, ja que ens queda el goal-average particular pràcticament perdut, i ves que aquest any el Celta no acabi essent un rival pel títol si continua jugant d'aquesta manera. Exageracions (o no) a banda, una dada per a supersticiosos: segona vegada que vestim la segona equipació, segona vegada que ens en foten quatre.

Comentaris (5)24-09-2015 22:32:13

Cinema: "Tots els homes del president"; i futbol: Barça 4 - Llevant 1

Suposo que a vegades passa que la manera com reps una pel·lícula depèn molt del moment, de l'hora, de l'estat d'ànim... El cas és que ahir aquestes coordenades no eren pas del tot dolentes, però potser un diumenge a la tarda demana una cosa més entretinguda. No ho sé, però el cas és que, malgrat que sóc conscient que sonarà a blasfèmia, vaig considerar que "Tots els homes del president" era una pel·lícula més aviat avorrida. Sóc conscient de les virtuts del film: un guió rigorós, implacable i impecable; unes actuacions carismàtiques i convincents; una trama de detectius en el marc del periodisme... Però tot s'explica d'una manera massa complicada, i si no arribo a saber què va ser el Watergate dubto que amb aquesta pel·lícula ho hagués entès. Tot es perd en un laberint impossible de noms i més noms (hi insisteixo: segurament calia una mirada més atenta que el tedi d'un diumenge a la tarda impedeix), i en alguns moments es fa inevitable desconnectar. Tot i així, hi ha un parell de troballes absolutament per al record: la il·luminació de Veu Profunda a l'interior dels aparcaments subterranis i, sobretot, la seqüència final en què els dos periodistes protagonistes comencen a desmuntar amb l'article que estan escrivint una reelecció de Nixon que tot just s'està produint en el mateix moment en un televisor que queda a un costat del pla fix. De cinema ben fet, en aquesta pel·lícula, n'hi ha molt; és només que s'hauria agraït una mica més de pebre.

El partit del Barça de just després tampoc va ser un prodigi narratiu, però l'equip va complir i va deixar unes quantes bones notícies. La recuperació de jugadors com ara Alves i Adriano és sens dubte benvinguda i permetrà disposar de més efectius en les rotacions, però el millor va ser el missatge que va semblar voler enviar Luis Enrique. Després d'uns dies en què tot el barcelonisme mostrava amb raó la seva preocupació per la precarietat d'efectius en la zona ampla, va semblar que l'asturià volia dir-nos: "tranquils, sempre podem jugar amb un migcampista pur menys." Així, l'equip tècnic va aprofitar la teòrica inferioritat del rival per provar un 4-2-3-1, en què a la pràctica Messi es convertia en el tercer migcampista. Rakitic i Messi es van adaptar perfectament al seu nou rol i van jugar un gran partit i, malgrat que hi ha coses per polir (el joc per les bandes era ineficaç i els laterals i els extrems no s'acabaven d'entendre entre ells), l'opció es va mostrar com a vàlida tant per donar descans a migcampistes titulars com per si algun dia cal una remuntada d'urgència i un plantejament més directe i ofensiu. Una altra cosa és que necessitem que Sandro i sobretot Munir facin un pas endavant, ja que sense Rafinha també la zona ofensiva s'ha quedat sense més possibilitats de rotació per al trident. Al final, i malgrat tots els invents que en algun moment podien fer témer pel resultat, un altre dia a l'oficina i continuem sumant. I a més Bartra, i no només pel gol, va fer un molt bon partit que li hauria de servir per agafar confiança. La situació numèrica de la plantilla a hores d'ara, i més fins al gener, no és l'òptima; però quedem-nos amb les coses bones, que de moment i a les alçades de temporada en què ens trobem no són poques.

Comentaris (5)21-09-2015 23:26:46

Cinema: "El virus de la por"

Independentment del paper una mica estrany que va fer Ventura Pons en la presentació d'"El virus de la por" al Cinema Truffaut de Girona, sens dubte ens trobem davant d'un cineasta a qui cal respectar molt. La seva prolífica trajectòria l'avala com un director atent a les pulsions d'una societat en constant canvi i a la deriva. I, en aquest sentit, la seva enèsima adaptació d'un text teatral resulta exemplar.

En primer lloc, cal dir que Pons aporta bones solucions artístiques a la posada en escena. A vegades pot transmetre la sensació que s'ha acomodat en les adaptacions teatrals, però cal reconèixer que acostuma a tenir aportacions interessants en l'adaptació al llenguatge cinematogràfic. En aquest cas, per exemple, l'ús reiterat de primers plans per empresonar els personatges en l'angoixa del dubte que se'ls genera a TOTS. I, així mateix, la utilització d'una estructura narrativa fragmentada cronològicament que no resulta gens gratuïta: permet, d'una banda, el contrast entre l'arcàdia feliç anterior als fets i la tensió posterior; de l'altra, submergir l'espectador en el mateix desconcert dels personatges a causa de la falta d'informació davant de determinades situacions (una mica i, salvant les distàncies, com feia l'obra mestra "Memento", de Christopher Nolan).

Però, més enllà de les virtuts i les mancances (que també en té, com l'actuació d'alguns intèrprets i una càmera un pèl telefílmica), "El virus de la por" és sobretot una pel·lícula necessària. Així vam tenir l'ocasió de comentar-ho amb la magnífica actriu i protagonista del film Roser Batalla, que va atendre molt amablement els espectadors a peu de passadís després de la sessió. Necessària perquè parteix d'un text que ens adverteix d'una societat instal·lada en la paranoia, que no admet que a vegades les coses passen perquè fatalment han de passar, i que no entén que la sobreprotecció no només és ineficaç a l'hora d'evitar determinades tragèdies sinó que a més resulta contraproduent i poc edificant. El resultat és que el virus de la por s'escampa per tota una societat que pretén viure inútilment de manera esterilitzada i profilàctica, en detriment de les relacions humanes. La por dels pares es trasllada als educadors, que escarmentats han d'estar sempre pendents que qualsevol paraula o qualsevol gest seu no pugui ser mal interpretat com l'indici d'un comportament sospitós. Producte d'això, s'estableix entre ambdós col·lectius una relació construïda des del recel, contrària als valors de respecte i confiança mutus que serien desitjables i necessaris. La pel·lícula no jutja, i es mostra comprensiva amb el patiment de tothom, però deixa clar el seu compromís en la denúncia de la deriva d'una societat deshumanitzada per un virus de la por que les noves tecnologies comunicatives ajuden a escampar amb rapidesa i absoluta incapacitat de reflexió.

Comentaris (7)20-09-2015 00:46:16

Futbol: Roma 1 - Barça 1

Doncs, sí. Vaig poder veure el partit. Només en un país de pandereta es pot muntar un xou com el d'aquests dies a propòsit dels drets de retransmissió. És clar que no cal patir: el més probable és que d'aquí a dues setmanes la qüestió quedi resolta, perquè s'hi veuran implicats els seguidors d'un equip que talla molt més el bacallà. Entre això i el fet que l'equip cada dia surti a jugar amb una samarreta diferent (tot i que la d'ahir era prou maca), et fan venir ganes d'engegar a fer punyetes els totpoderosos que dominen aquest negoci i que l'allunyen de l'espectacle preciós que pot ser quan es limita als protagonistes dels noranta minuts en el terreny de joc.

Però parlem de futbol. Certament, el d'ahir no va ser un partit gaire lluït per part del Barça. No se sabia ben bé què, però faltava alguna cosa. D'una banda, l'equip trigava un món a construir jugada des del darrere, per un abús de conducció i per falta de mobilitat al davant. Per l'altra, un cop es creuava el mig del camp tot s'accelerava massa i faltava paciència. Partit molt fluix del mig del camp i un munt de pilotes que no anaven enlloc. És clar que, com que l'equip no combinava ni arriscava, tenia el partit controlat perquè la Roma tampoc tenia l'oportunitat de jugar a la contra. El partit es movia en un terreny pla, fins que dues jugades antagòniques en deu minuts van canviar-ho tot: poques vegades dos gols han exemplificat tan clarament la diferència de joc entre el Barça i la resta: el Barça, entrant literalment fins a la línia de gol; el rival, en canvi, marcant des del mig del camp. Així són les coses, per bé i per mal.

A la segona part, semblava que el Barça sortia amb un altre aire, però va ser un miratge. Fins que Luis Enrique va voler fer un pas endavant fent entrar Rafinha per Rakitic. Sobre el paper era un canvi natural que no canviava res, però Rakitic estava fos i Rafinha és dels que van de cara a barraca. Però just al cap d'un minut, Rafinha va caure lesionat greument per una entrada criminal (daltabaix per a ell i per a l'equip, que sense ell veurà molt limitades les possibilitats de rotacions fins que puguin entrar els nous fitxatges). Va ser aquí quan la banqueta va prendre una decisió discutible: donar entrada a Mascherano. El més adient potser hauria estat fer entrar Adriano i avançar Sergi Roberto fins a la posició d'interior, però en comptes d'això Luis Enrique va preferir assegurar-se com a mínim l'empat posant en solfa un mig del camp molt més rocós. Resultat: pràcticament no va passar res més (tampoc és que fins llavors haguessin passat gaires coses), i el partit va anar morint lentament en el no-res. No és que el Barça no ho intentés, i en va tenir alguna de molt clara, però el joc ofensiu es va veure massa limitat. Tot i així, ja se sap que cadascú porta un entrenador dins seu, i Luis Enrique sap per què ho va fer: probablement va pensar, no sense raó, que tal com s'havien posat les coses calia garantir com a mínim no perdre, més per no donar tres punts al rival que pel fet de sumar o deixar de sumar el teu punt. I això, en una lligueta tan curta i jugant fora de casa, és raonable. Una altra cosa és que com a aficionat a mi m'agradi que l'equip sigui sempre ambiciós, i ahir el regust que em va quedar va ser que potser no valia la pena haver fet tants esforços ni haver-se preocupat tant per veure el que finalment vam acabar veient.

Comentaris (1)17-09-2015 21:47:53

Cinema: "La visita" i "Fin"; i futbol: Atlético 1 - Barça 2

Esperava amb una barreja de curiositat i temor l'última pel·lícula del meu antigament idolatrat M. Night Shyamalan. Temor no per si aconseguia espantar-me, que ja ho volia, sinó pel risc que fos una nova demostració del seu declivi (que reconec que jutjo d'oïda, perquè senzillament no em vaig molestar a veure les seves dues darreres pel·lícules de pura mala pinta que feien). A vegades genial (especialment amb "El bosque"), erràtic en d'altres ("Señales", "La joven del agua"), Shyamalan ha acabat essent víctima de les mateixes expectatives que generava des d'"El sexto sentido". La gent, crec, anava a veure les seves pel·lícules buscant el mateix que a la pel·lícula protagonitzada per Bruce Willis: terror pur i dur i un gir final que ho canviés tot. I en realitat la majoria de les seves pel·lícules han procurat seguir aquest patró, però quan alguna de les potes de l'equació ha fallat el públic i determinada crítica li han girat l'esquena de manera injusta, com a les notables i molt reivindicables "El protegido" i "El incidente". A mi Shyamalan m'agrada i m'interessa perquè crec que gairebé sempre ha aportat aire fresc al gènere de terror, que sovint peca de ser molt repetitiu en els seus plantejaments i les seves solucions. En definitiva, que tenia moltes ganes de veure aquest seu retorn al gènere i de sortir-ne content. Prova superada? Doncs... gairebé del tot. "La visita" no és una pel·lícula destinada a passar a la història, però té prou virtuts per a l'esperança. En aquesta faula gòtica sobre l'abandonament i les seves demolidores conseqüències, Shyamalan torna a demostrar que per ell el gènere de terror no és només una eina d'evasió sinó també de reflexió. Amb una comicitat molt refrescant i que voreja l'absurd que segurament no se li veia des de "Señales" (divertidíssima la idea del nen de dir noms de cantants famoses cada cop que voldria dir una paraulota), Shyamalan alleugereix la tensió (cuinada a foc lent i in crescendo) que es va generant en l'esgarrifosa visita d'uns nens a casa dels seus avis. Només un anticlímax un pèl massa ensucrat espatlla lleugerament aquesta història sobre com (en paraules encertades de la meva dona en comentar-la) a vegades cal un trauma per superar-ne un altre. I sí: hi ha gir final, però no en la línia un pèl tramposa d'"El sexto sentido" sinó en la de la intel·ligència de la brillant "El bosque". I és que se m'acudeix (i tractant-se de Shyamalan no es pot descartar aquesta intencionalitat rebuscada) que la pel·lícula pot acabar considerant-se una metàfora del desconcert que sentim davant la senilitat, que fa que els nostres éssers estimats acabin no essent aquelles persones que coneixíem. I, tot i que conserva intacta la seva habilitat per ser l'únic que aconsegueix posar-me literalment la pell de gallina en determinades escenes, queda la recança de pensar fins on es podria haver enlairat la pel·lícula si Shyamalan no s'hagués vist obligat, a causa del fracàs crític i comercial de les seves últimes obres, a rodar càmera en mà i flirtejar amb el found footage. Però vaja, si aquesta pel·lícula li serveix de pont per recuperar credibilitat, benvinguda sigui, perquè ens estàvem perdent un gran autor.

Diumenge miro "Fin", l'adaptació cinematogràfica de la celebrada novel·la homònima de David Monteagudo. Sempre passa el mateix en aquests casos: quan un llibre t'ha agradat, el risc que l'adaptació a la pantalla no t'agradi és molt alt. D'entrada, però, encert de càsting: els personatges (almenys en el meu cas) són ben bé com te'ls imagines, a banda de la meva debilitat absoluta per Maribel Verdú (per mi la millor actriu espanyola en l'actualitat). Però la pel·lícula es perd de seguida. I no deu pas ser perquè Monteagudo no hagués construït a la seva novel·la una veu narrativa amb un to d'acotació cinematogràfica que, utilitzada amb intel·ligència, hauria pogut posar les coses molt fàcils al director. Ja s'entén que en la posada en imatges sempre es perden detalls, i que sovint s'han de suprimir o canviar aspectes per fer assumible el guió, però aquí es porten a terme una sèrie de canvis que no només no aporten res sinó que espatllen la tensió dramàtica de manera irreversible (imperdonable, per exemple, l'acceleració de l'aparició del personatge d'El Profeta). Per no parlar d'un final lamentablement complaent. La pel·lícula es deixa mirar, i qui no ha llegit el llibre (com la meva dona) la pot gaudir amb cert goig, però si els americans haguessin partit d'una història així probablement haurien muntat un pollastre memorable. Aquí el director va amb el fre de mà posat, com qui se'n va a passar un altre dia a l'oficina, i a sobre s'equivoca en les poques decisions que pren. I després ens queixem que no es consumeix prou cinema d'aquí...

I, entremig d'aquestes dues pel·lícules, un altre llargmetratge blaugrana de qualitat. Va ser el típic partit contra l'Atlético, de picar molta pedra. Però la superioritat de l'equip va ser absoluta. És cert que Messi va sortir l'última mitja hora (que neixi el fill de Déu per la Diada, és un senyal?) per liquidar el partit amb una exhibició brutal. Però seria molt injust quedar-se amb això. Messi va poder sentenciar perquè prèviament l'equip li va deixar el terreny adobat amb un partidàs col·lectiu. Partidàs potser no per brillantor, però sí per compromís, per esforç, per superioritat en totes les línies i per superioritat de plantejament tàctic. L'Atlético va sortir a fer el de sempre, és a dir, allò que li va sortir tan bé a l'Athletic en la supercopa: pressió avançada i, en cas de ser superada, replegament ràpid i línies ben juntetes penjant del travesser. Però el Barça ho va desarticular tot. Primer, amb una facilitat descomunal per treure la pilota jugada des del darrere al primer toc (com col·labora aquí Ter Stegen!), amb el sacrifici inestimable dels interiors en l'ajuda, tot plegat provocant que als matalassers els agafés la por i pressionessin cada cop més enrere. I després, amb una capacitat combinativa en estàtic i gairebé sense espais admirable. En resum: un cop Neymar va arreglar ràpidament amb el seu golàs l'accident del gol de Torres, l'equip ho havia deixat tot a punt. Ja es podia deixar anar la bèstia. I la bèstia es va trobar un equip trencat, desfet per l'esforç que tots els seus companys l'havien obligat a fer. I, és clar, la bèstia va olorar sang. I va començar el festí. Una setmana més, orgullós de la barreja de talent i esforç d'aquest equip.

PD: Com a resposta als insults, les mentides, les amenaces... continuem somrient. Continuem avançant. Als molts indecisos que diuen que hi ha, només els diria dues coses. La primera, que el canvi social és impossible sense una independència política prèvia. La segona: si es trobessin en un mercat i veiessin una parada que només ven por, i al costat una altra que ofereix il·lusió i esperança... a quina s'aturarien a comprar?

Comentaris (6)15-09-2015 00:08:44

Cinema: "Les combattants"; i lectura: "Romeo i Julieta"

El punt d'inflexió de "Les combattants" és, després de ben bé una hora un xic erràtica, el moment en què els dos protagonistes juguen a enterrar branquetes intentant que no es trenquin en el procés. A partir d'aquí la pel·lícula s'enlaira, i pren sentit el conflicte del qual em sembla que tracta: la dicotomia entre l'estar i el fer. La noia de la parella intueix una amenaça terrible (ecos de "Take shelter"?), i està desesperada per fer. Per aprendre a fer. Necessita fer. El noi, en canvi, basa gran part de la seva existència en l'estar. Entén que no cal estar constantment fent alguna cosa. Sap que per sobreviure cal aconseguir allò que és tan difícil per a aquell qui es converteix en adult: concentrar-se en el moment. Estar. És a partir d'aquest moment que la pel·lícula pren un to a l'estil de "The kings of summer" (però, com que és francesa, molt més bizarre), en què el combat (entès com a recerca d'harmonia) entre els protagonistes i la natura esdevé metàfora de la lluita de l'adolescent per comprendre i ser comprès per l'entorn. Sigui com sigui, l'apocalipsi arriba; o més aviat un preludi d'una amenaça abstracta, inconcreta: la vida adulta que espera, en un món caòtic i a la deriva. Però tots dos han après. Estaran preparats.

I si la llàstima de "Les combattants" és que el pròleg que ha de portar a la tesi és excessiu, fet que provoca que l'interès quedi concentrat i precipitat, precisament la precipitació és el que caracteritza "Romeo i Julieta", última relectura de Shakespeare que tenia prevista. Quina diferència, per exemple, amb els paralitzants dubtes de Hamlet! És cert que en la dramatúrgia de Shakespeare sempre hi ha un moment en què es precipiten els esdeveniments, però és que aquí passa des del començament (deu ser perquè els protagonistes són adolescents?). Des del pas (no sense ironia per part de l'autor) d'un boig enamorament a un altre per part de Romeo, fins al tràgic desenllaç final; passant per la rapidesa amb què també s'enamora perdudament Julieta o les presses dels seus pares per casar-la amb Paris. L'efecte és estrany: el ritme i l'estructura (a còpia de malentesos) són de vodevil, però de vodevil tràgic. El que és innegable és, com sempre, l'enlluernadora capacitat de l'autor en la construcció dels personatges i les situacions. La seva habilitat enalteix qualsevol material, també l'aliè, com aquesta recreació del mite clàssic de Píram i Tisbe.

Però és un mal dia per parlar de mites clàssics i de finals tràgics. Perquè prou m'ha costat escriure tot això per distreure la pena. Avui ens ha deixat (mort cruel, injusta i precipitada) l'Anna, companya de feina i amiga, professora de clàssiques que valia per dotze. Perquè ella concentrava el millor dels dotze déus olímpics. Era Zeus, perquè sense cridar sabia posar els alumnes al seu lloc (i, quan convenia, també algun company). Era també Hera, perquè podia tenir molta paciència i cuidava qui ella creia que s'ho mereixia. Era Poseidó, perquè no sabia estar quieta i podia fer tremolar la terra amb la seva energia. Era Demèter, perquè la seva capacitat d'iniciativa sempre donava fruits originals. Era Dionís, perquè no parava d'organitzar esmorzars i dinars. Era sobretot Atenea, perquè el seu discurs sempre era un dels més savis de la sala de professors. Era Apol·lo, perquè gaudia de les arts. Era Àrtemis, perquè les seves fletxes sovint feien diana. Era Afrodita, perquè li agradava molt parlar de l'amor... i altres coses venèries. Era Hefest, perquè construïa amb paciència tot de coses bones. Era Ares, perquè quan convenia donava guerra. I era Hermes, perquè li encantava portar-te missatges tranquil·litzadors quan et veia angoixat. A mi sempre em va ajudar. Des del primer dia que vaig arribar a l'institut, espantat perquè havia de fer llatí i no en recordava res. Odio parlar d'ella en passat. Descansa en pau, Anna. Un petonàs a l'Olimp, que des d'avui t'acull.

Comentaris (10)08-09-2015 22:44:24

Lectura: "Cinco horas con Mario"

Vet aquí una de les lectures que tenia pendents des de, ni més ni menys, la universitat. I vet aquí un exemple de literatura en majúscules. Mitjançant la sempre complicada tècnica del monòleg interior, aquí molt reeixida, Miguel Delibes aconsegueix construir una crònica contundent sobre la incomunicació i la incomprensió. La incomunicació i la incomprensió entre dues persones que són també la incomunicació i la incomprensió entre les dues Espanyes irreconciliables, que esclaten de valent a l'última pàgina del llibre.

"Cinco horas con Mario" és la història de dues solituds: la de la vídua i la del mort. És fascinant com Delibes aconsegueix construir d'una manera tan brillant un personatge com Mario per mitjà dels irritants i desordenats pensaments de la vídua durant la vetlla del seu cadàver. La novel·la, doncs, és d'una gran profunditat psicològica: els pensaments repetitius i obsessius de la vídua ens permeten fer-nos una composició impecable d'aquest personatge femení que amaga un munt de frustracions, remordiments i penediments darrere la seva façana de seguretat i simplicitat; però alhora també ens van oferint una completa imatge de l'autèntic protagonista, un Mario tràgicament perdut en les seves contradiccions internes.

Certament, el conservadorisme franquista de la vídua resulta irritant. Les seves paraules en bucle se't claven al cervell com martells, i provoquen la mateixa urticària que les del periodista (?) Carlos Cuesta a 13TV. Però el seu mur de certeses (no exemptes de cert sentit comú reivindicable, per molt que costi d'admetre) es va desintegrant progressivament, fins arribar a una confessió final desesperada. I, certament, Mario és digne de compassió, per haver-se casat amb una dona semblant (és molt hàbil fer-nos assolir aquesta sensació quan el punt de vista que tenim és el d'ella) i per les seves contradiccions internes sobre la bondat; però no és menys cert que és a tots dos a qui caldria retreure el nul esforç d'intentar comprendre les necessitats de l'altre. Ha mort un home bo o un egoista? És possible reconciliar els valors morals amb els ètics? Preguntes incòmodes per a una obra profunda i commovedora.

Comentaris (9)02-09-2015 10:42:17